mercoledì 11 ottobre 2017

América celebra el jubileo, quiere paz y reconciliación

En los próximos días decenas de obispos y referentes de la Iglesia latinoamericana se darán cita en Bogotá para celebrar juntos un encuentro continental con motivo del Año Santo Extraordinario de la Misericordia

La misericordia es un camino de santidad. Pero también tiene una “dimensión social y política, como mensaje de perdón, de reconciliación, de verdad y de justicia”. La misericordia puede ser un regenerador espiritual en la vida de las naciones. Con esas premisas se alista un encuentro de la Iglesia americana del 27 al 30 de agosto próximos. Una oportunidad para hacer examen de conciencia, pedir perdón, pero también para inspirar el futuro de los católicos en esa región. No casualmente la reunión será en Bogotá, en la capital del país sudamericano que transita –no sin dificultades- hacia el fin de uno de los peores conflictos
internos en la zona.   “Esta celebración pretende retomar todas las gracias que el espíritu santo ha ido infundiendo en la vida de la Iglesia con el correr de este año de la misericordia y renovar el compromiso de la Iglesia en el Continente Americano para vivir este jubileo en toda su profundidad, con todas sus implicaciones”, explicó Guzmán Carriquiry Lecour, secretario de la Pontificia Comisión para América Latina (CAL) del Vaticano.  Esa comisión es la responsable de la cita, convocada también por el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam). Es la primera en su categoría. Hasta ahora ninguno de los otros continentes ha organizado una actividad similar. Es significativo que la primera región es la de origen del Papa. Justamente Francisco animó con decisión el encuentro, que él mismo inaugurará virtualmente con un videomensaje que se dará a conocer el próximo 27 de agosto y será “muy consistente”, según quienes conocen su contenido. Los organizadores ya registraron 450 participantes inscriptos, de los cuales más de 150 son obispos (al menos 15 cardenales). Asistentes desde Alaska hasta Tierra del Fuego. Las invitaciones se hicieron muy abiertas y las respuestas, espontáneas. Unos 10 obispos viajarán desde Canadá, 18 de Estados Unidos, 13 de Chile, nueve de Brasil y ocho de Argentina. Estarán presentes todos los presidentes y los secretarios de las conferencias episcopales de la región. Además se invitó a los rectores de los santuarios marianos nacionales, a los representantes de las principales obras de misericordia, a los superiores religiosos de órdenes y congregaciones, a dirigentes de asociaciones, movimientos y nuevas realidades y a muchas personalidades de los más diversos ámbitos pastorales y populares.  “Este va a ser uno de los grandes eventos jubilares, el más importante a nivel continental y uno de los más destacados de la catolicidad. Va a estar por una delegación del Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización. Se abrirá con una conferencia de mons. Rino Fisichella, que nos va a introducir en el misterio de la misericordia. Vamos a tener más de 15 cardenales de todo el continente, más que un congreso es un evento jubilar y por eso iniciará con una liturgia penitencial pidiendo la misericordia de Dios para los pueblos americanos, con un examen de conciencia y confesiones individuales”, explicó Carriquiry.  “Vamos a dividirnos en grupos para visitar todas las principales obras de misericordia, corporales y espirituales, dispersas por Bogotá, en sus barrios marginales, en sus lugares más excluidos y sufridos. Tendremos la presentación de las principales obras de misericordia del continente y los obispos hablarán de las obras que el Papa les pidió crear en sus países como signo y continuidad de este jubileo”, agregó.  El lema de la celebración será: “Que un fuerte viento de santidad recorra el jubileo de las Américas”. Una frase pronunciada por el Papa en su visita al Pontificio Colegio Norteamericano de Roma en mayo de 2015. Esas palabras no quedará sólo en abstracto, ya que durante estos días se reflexionará sobre la vida y el mensaje de los santos americanos. Aquellos de la primera evangelización como José de Ancheta (Brasil), Junípero Serra (México y Estados Unidos), Francisco de Laval (Quebec); las santas místicas como Rosa de Lima (Perú), Mariana de Quito (Ecuador), Teresita de los Andes (Chile), los santos mártires mexicanos, Catalina Tekakwitha (Estados Unidos), Oscar Arnulfo Romero (El Salvador), los santos pastores Toribio de Mogrovejo (Perú), Rafael Guizar y Valencia (México), el Cura Brrochero (Argentina). Los santos de los desamparados Pedro Claver (Colombia), Laura Montoya (Colombia), Francisca Javiera Cabrini (Estados Unidos), los santos de la caridad como Martín de Porres (Perú) y la educadora Marye Anne Shelton (Estados Unidos).  El cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos del Vaticano y presidente de la CAL impartirá una conferencia sobre la Iglesia sacramento de la Misericordia mientras el arzobispo de Los Angeles, José Horacio Gómez y del presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, Luis Augusto Castro Quiroga, sobre qué significa la misericordia como alma de una cultura del encuentro, de la reconciliación y de la paz en América.  Serán pocas conferencias. Todo concluirá con el rezo de un “Rosario continental por la paz”, seguido la misa presidida por el cardenal arzobispo de Bogotá, Rubén Salazar Gómez, y las palabras conclusivas de los presidentes de la CAL y del Celam. Todo bajo la mirada, lejana pero atenta, del Papa americano.
 
ANDRES BELTRAMO ALVAREZ

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